¿Por qué muchas personas en situación de calle no acuden a Refugios y Paradores?

 

¿Por qué muchas personas en situación de calle 

no acuden a Refugios y Paradores?

La situación de calle es una problematica que se esconde desde hace muchos años

Por qué no asisten a paradores y refugios las personas que están en situacion de calle
SITUACIÓN DE CALLE

 

NUESTRA EXPERIENCIA 

Mucho se ha mencionado sobre éste tema.
 En Cultura de Trabajo quisimos contar nuestra experiencia. 


De acuerdo a las entrevistas que hemos tenido, surgen distintas réplicas
  1.  Si son una Familia-Matrimonio-Pareja-Padre/Madre. Se separan a las personas por Sexo. Hay hogares para Hombres, hogares para mujeres con niños chicos, etc. - Y todo lo que implica que haya menores en situación de riesgo. Ej: Quitar custodia, etc.
  2. Si tienen mascotas (muchos consideran a los mismos como su familia, y un fuerte sostén emocional), los mismos no son admitidos en los refugios quedando, éstos a la deriva.
  3. Gran problema con las mezclas. Hay personas con problemas psiquiatricos, problemas de adicciones, y mucha gente como la que contamos en el programa, que solamente tuvieron una mala carta en el destino, y por situaciones extremas, perdieron todo. Se sienten mal al ser comparados con los "Locos", etc.
  4. Muchos, no se hacen cargo de la situación de riesgo y de dificil salida en la que están no puede superarse sin ayuda. No quieren aceptar en dónde están. NIEGAN la realidad. No ir al refugio-parador es negar esa situación.
  5.  Muchas veces, las cosas personales son robadas por los propios habitantes del parador. LLegan a perder hasta el propio DNI. (Pero ésto sucede también en el parador como en la calle).
  6. Los refugios y paradores tienen reglas muchas veces dificiles de aceptar.(Hora de entrada a la noche. Hora de salida a la mañana, Requisas, etc.)
  7. Relacionado con el punto anterior, muchos piden, y  trabajan cartoneando de noche, los horarios de los hogares les impiden hacer esto.
  8. Por lo general cuesta encontrar lugar en los hogares. Se suele además tener una rotación muy alta en los mismos.
  9. Suele haber malas condiciones  estructurales en todos los paradores.
  10. Los directivos de los hogares mencionan que tienen un mínimo presupuesto.
La problemática de la situación de calle se esconde desde hace tiempo. 
Nosotros nos dedicamos a la reinserción laboral de personas en emergencia socioeconómica

¿Cómo?
EMPLEAR ES AYUDAR

Somos intermediarios entre oferentes de trabajo y demandantes de trabajo

Cultura de Trabajo

Fundación Luciérnaga


VOS PODES AYUDARNOS!

 

La importancia del trabajo en la integridad de una persona

La importancia del trabajo en la integridad de una persona 

Link al sitio culturadetrabajo.org.ar
www.culturadetrabajo.org.ar


Mucho se ha hablado de la importancia del trabajo en la integridad y estabilidad de una persona.

Estas líneas no provienen de estudios empíricos de ninguna disciplina, si no de la visión cotidiana de aquellas personas que no cuentan con la posibilidad de insertarse en el mercado de trabajo y como agregado no menor, que llevan en esta situación una cantidad de tiempo considerable y por lo tanto desalentador.

Es desde esta óptica que proponemos, no concientizar, si no llamar a la reflexión, sobre cuán fácil es para cada uno de nosotros retomar la construcción de la cadena de trabajo. De manera mancomunada, entre todos nosotros, podemos reactivar la vuelta a la confianza de muchas personas que la han perdido.

Esta renovación, este renacer, desde las labores, se produce de manera natural porque todos necesitamos del saber del otro.

Cada uno tiene una capacidad lista para ponerla al servicio de los demás que está presente, latente.
 Puede necesitar actualización, puede necesitar el pulimento que con el  paso de los años perdidos se ha ido desgastando, pero con ayuda de todos  y la creatividad propia de cada uno, volvemos a incorporar lo imprescindible de la tarea y podemos comenzar el circuito.

Si comprendemos que no necesitamos tener una empresa, ni siquiera un comercio, que en nuestras casas siempre necesitamos la ayuda de gente capacitada en diferentes oficios, que en nuestra vida cotidiana podemos incorporar a una persona cuya vida puede ser completamente renovada…

Tengamos presente que en nuestras manos tenemos la posibilidad de articular nuestras necesidades de ayuda en el hogar, en la calle, en el comercio, la empresa, la fábrica y todos los ámbitos de nuestras vidas, a aquellas manos laboriosas que provienen de la Cultura del Trabajo y necesitan ponerse nuevamente al servicio de la productividad.

Tengamos ese concepto presente: pongamos manos a la obra, entre todos!
Cultura de Trabajo es un programa de Fundación Luciernaga
Cultura de Trabajo es un programa de Fundación Luciernaga

Todos estamos Conectados

Todos estamos conectados.

 

Red de conexiones entre personas aisladas
Conexión

Aunque estemos inmersos en esas circunstancias que nos quitan poder de decisión.

Estamos conectados aunque tales circunstancias no nos permitan hacer lo que deseamos ni no hacer lo que no queremos.
Ambas cosas igual de importantes.

Muchas veces debemos quedarnos quietos, aceptar las condiciones que nos vienen dadas, porque hemos perdido la capacidad de actuar. Nos han dejado inmóviles.
Estamos obligados a aceptar aquello que nos es dado, sin que eso sea lo que queremos de la vida.

Ese "deber recibir" nos aleja del espacio más sagrado que tenemos como seres humanos: la posibilidad de producir por nosotros mismos aquello que queremos entregarle al mundo y sobre todo, a nosotros mismos.

Generar por nuestro propio esfuerzo aquello que nos hace independientes (y a la vez nos conecta con el resto como parte de un todo productivo) es aquello que no deberíamos perder de vista como la finalidad más importante de nuestras vidas y la de quienes nos rodean.

Vincular y fortalecer esos lazos cuando el otro no está en condiciones de hacerlo, es nuestro más hermoso deber como parte de ese todo.
Así, de manera invisible, llegar, acercarse, estar presente, escuchar, cualquier forma de sacar al otro del aislamiento.
¿Cómo?  de infinitas maneras, pero con un factor común: fortalecer la confianza, que nadie esté obligado a recibir, si no, incentivado a aportar.

Y desde nuestra parte, Cultura de Trabajo, creemos fervientemente en que la acción es la mejor manera de "desaislar" a aquellos que hoy no pueden decidir por sí mismos.
Que la vuelta al trabajo es un primer paso a la sanación y a la confianza en uno mismo, y en los demás.
Que el empuje hacia la productividad nos inserta a todos en esa pieza perfecta que formamos todos trabajando en conjunto.

Porque no hay nada más importante que encontrar nuestra propia independencia desde la unión con los demás, nunca olvidando que todos estamos conectados.
 


Programa para la incorporacion de personas en situación de calle, en el mercado laboral
Logo Cultura de trabajo
Programa para la reinserción al mercado laboral de las personas en situación de calle
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Ampliar la protección social

Ampliar la protección social

Por Fernando Groisman y María Eugenia Sconfienza *
Aquellos individuos que desean trabajar, pero han abandonado la búsqueda activa de un empleo, integran el segmento de los “trabajadores desalentados”. La decisión de estas personas de retirarse de la actividad económica obedece a que su percepción es que no existen puestos de trabajo adecuados para ellos en el mercado. Las razones del desaliento laboral son numerosas y variadas. Entre éstas pueden incluirse el género, la carencia de calificaciones o de experiencia y también distintas enfermedades o discapacidades (que no inhabilitan el desempeñarse en algún empleo). También lo es, y muy especialmente, la edad. Es frecuente, por ejemplo, que los empleadores otorguen prioridad para la cobertura de las vacantes laborales a adultos en edades centrales –entre 30 y 44 años–, afectando negativamente las posibilidades de empleo de quienes no se encuentran comprendidos en ese rango etario.
En nuestro país, la incidencia de este grupo es minoritaria, pero al mismo tiempo persistente. En efecto, según los datos proporcionados por la Encuesta Permanente de Hogares, la evolución de la tasa de inactividad (es decir de aquellos que no trabajan ni buscan hacerlo) entre 2004 y 2012 se mostró muy baja entre las personas de entre 30 y 44 años –en torno al 17/20 por ciento–, pero aumenta progresivamente entre los 45 y los 59 años. Tal comportamiento parece indicar que quienes han llegado a los 45 años y no disponen de un empleo estable, están expuestos a un riesgo mayor de exclusión laboral.
Esta tendencia no deja de ser algo sorprendente en la medida en que durante la última década la economía argentina creció en forma ostensible, como también lo hicieron el empleo y las remuneraciones. En la experiencia internacional ha sido frecuente constatar que el desempleo abierto así como el volumen de trabajadores desalentados varíen en forma contracíclica (es decir que disminuyen con el aumento del Producto Interno Bruto).
La evidencia del caso argentino constituye un primer indicio acerca de cierta peculiaridad de este grupo que lo emparentaría con situaciones de déficit social algo más permanentes. Ello refuerza la visión de que los trabajadores desalentados constituyen un grupo que debe ser tenido en cuenta en el diseño de políticas de protección social. Téngase en cuenta que tres de cada cuatro varones inactivos entre 45 y 59 años de edad no finalizaron el nivel medio de educación, cerca del 70 por ciento se encuentra ubicado en el 40 por ciento más pobre de la distribución del ingreso, algo más del 60 por ciento es jefe de hogar y más de la mitad carece de cobertura médica paga. En reiteradas oportunidades se ha mencionado que la variable determinante para la inserción ocupacional de los individuos es la educación. No obstante, el núcleo del problema no pareciera ser la “empleabilidad” de estos trabajadores por presentar insuficientes credenciales o aptitudes para la incorporación al mundo del trabajo.
El reconocimiento de este grupo social ameritaría avanzar en la discusión acerca de diferentes alternativas de universalización de la protección social con prescindencia de los vínculos que los individuos logran entablar con el mercado laboral. En nuestro país la ocasión para progresar en ese debate parece oportuna, puesto que se ha consolidado un amplio esquema de protección social. El Plan de Inclusión Previsional y la Asignación Universal por Hijo son ejemplos de ello. En el ínterin sería propicio diseñar políticas específicas destinadas a mejorar la situación laboral de este segmento.
Toda alternativa en esta dirección debería atacar las múltiples formas de discriminación que ocurren en las búsquedas laborales, eliminando los prejuicios y las prácticas excluyentes, particularmente con relación a la edad. Parecen viables, además, políticas activas de alianza entre el sector público y privado que fomenten el compromiso de inserción/reinserción laboral, fortaleciendo las acciones de responsabilidad social empresaria en su sentido más amplio. Asimismo, la economía social constituye una modalidad de intercambio laboral en crecimiento durante los últimos años que puede contribuir al logro de este objetivo.
No obstante, no debe soslayarse que el nivel de autonomía del mercado de trabajo es muy bajo respecto del funcionamiento económico y social. Por lo tanto, el éxito de todo programa o política destinado a mejorar la eficiencia de la intermediación laboral, o que intervenga en cualquier otro aspecto de la inserción al mundo del trabajo, estará sujeto a una satisfactoria dinámica de la demanda laboral que surgirá de altas y estables tasas de crecimiento económico.
* Investigadores Conicet-UBA y Citradis.
http://www.pagina12.com.ar/diario/economia/2-222423-2013-06-17.html

Pacto Global

Logo cultura de trabajo, Programa de Fundación Luciernaga para la reinserción laboral de personas en situación de calle
Programa de Fundación Luciérnaga

El presente programa vela por abolir la discriminación por edad y por diferencias socioeconómicas en el acceso a puestos de trabajo.

 PACTO GLOBAL: 

 Principio Nº 6. 

Las empresas deben apoyar la abolición de las prácticas de discriminación en el empleo y la ocupación.

Discriminación

La definición de discriminación en el empleo y la ocupación es “cualquier distinción, exclusión o preferencia que produzca el rechazo o la desigualdad en las oportunidades o en el trato de solicitudes de empleo o de ocupación” realizada por razón de “raza, color, sexo, religión, opiniones políticas, nacionalidad de origen o extracción social”. La discriminación puede basarse también en una discapacidad física o mental. 
Obviamente las distinciones realizadas estrictamente en función de las exigencias inherentes al trabajo no se consideran discriminatorias.
 La discriminación puede surgir en una gran variedad de situaciones relacionadas con el trabajo. Entre ellas se encuentra el acceso al empleo y a determinadas ocupaciones, a la formación y a la orientación profesional. Además puede producirse en cuanto a las cláusulas y las condiciones de contrato de empleo, por ejemplo en la igualdad en la remuneración, el número de horas de trabajo y descanso establecidas, las vacaciones pagadas, la baja por maternidad, la seguridad durante el periodo de ocupación, la política de ascensos, la seguridad social y la seguridad ocupacional y sanitaria. 
En algunos países cobra cada vez mayor importancia la discriminación en el trabajo por motivos de edad o por la condición de ser portador de HIV. También es importante subrayar que la discriminación en el trabajo surge en diferentes escenarios y puede ser un problema tanto en una empresa agricultural del entorno rural o en una empresa urbana dedicada a la alta tecnología. 
La no discriminación supone simplemente que la selección de los empleados se realiza en función de su capacidad para realizar el trabajo en cuestión y que no existe distinción, exclusión o preferencias basadas en otras cuestiones.
 A los empleados que sufren discriminación en el trabajo se les niegan oportunidades y se vulneran sus derechos humanos fundamentales. Esto afecta al sujeto particular y ejerce un impacto negativo que afecta a la gran contribución que estos trabajadores pueden hacer a la sociedad.

Dar trabajo, Una nueva vida
Cultura de Trabajo, Fundación Luciérnaga


Logo de Fundación luciérnaga  y el Pacto Global
Fundación Luciérnaga, Miembro de la mesa directiva para el Pacto Global.

Experiencias de Trabajo con gente de la calle. Hogar Monseñor Albisetti.

Experiencias de trabajo con gente de la calle. 

Hogar Monseñor Albisetti

Cartel de la puerta del parador Hogar Monseñor Albisetti. CABA
Hogar Monseñor Albisetti

ENCUENTRO

Anoche, estuvimos reunidos con los representantes del Hogar Monseñor Albisetti.   
Nos comprometimos a trabajar de forma  coordinada para  quienes se encuentren en situación de vulnerabilidad puedan tener una nueva oportunidad.
Una nueva vida.

Muchas Gracias Gabriela , Aristóteles, Oscar y Gustavo
POR TAN HERMOSO ENCUENTRO E INTERES EN NUESTRO PROGRAMA
Es un orgullo conocer gente como ustedes.

Y les recomendamos que no dejen de leer el libro que ellos publicaron sobre las  experiencias de trabajo con gente en situacion de calle.

Experiencias de trabajo con gente de la calle. Hogar Monseñor Albisetti
(clic aquí)
Es importante que tomemos conciencia de ésta realidad. 
Ayudanos a Ayudar

Programa Cultura de Trabajo, Fundación Luciérnaga

 
Logo Fundación Luciernaga, Representante en la Mesa Directiva del Pacto Global